Antonio 的个人资料Testigo del Abismo照片日志列表 工具 帮助

Genesis de un Satanista

GÉNESIS DE UN SATANISTA

¿Por qué alguien decide etiquetarse como satanista?

Uno no se levanta un buen día y dice, "joder qué satánico me siento hoy". O quizás sí, ¿quién sabe? De todo hay en este mundo. No puedo establecer una regla del proceso por un motivo muy simple que tengo más que comprobado: usted puede comparar dos nazis y constatará que son prácticamente lo mismo. El discurso de uno es un calco del discurso del otro. Pues esto no ocurre con los satanistas: no hay dos satanistas iguales, y esto viene dado por el único rasgo que caracteriza a todos los satanistas: la capacidad para cuestionarse las cosas. Si un satanista se aprende un discurso de memoria y lo repite hasta la saciedad, es que no es un satanista. Podrá decirlo hasta quedarse afónico, pero no lo es. Los satanistas se cuestionan las cosas así que casi todos siguen caminos distintos para llegar a conclusiones parecidas... o no tan parecidas. Así que es por esto que lo único que puedo hacer es dar mis razones y explicar mi experiencia personal.

Yo fui educado en el catolicismo más estúpido, ese de asistir a la misa dominical y, cuando no puedes ir el domingo, pues vas el sábado por la tarde que también vale. A veces de muy niño me sorprendía a mí mismo preguntándome si me estaría ganando el cielo, si en el balance de mi vida Dios me estaría considerando "buena" o "mala" persona.

¿Se dan cuenta?

Siento que fui violado de niño. Sodomizado mentalmente por el remordimiento cristoide. Cuando tiendes a valorar tus actos a una edad tan temprana es que alguien te ha arrebatado tu inocencia natural. Dios abusó de mí y me convirtió en un ser rencoroso.

Así que claro, nos enfadamos.

Yo aún era muy niño cuando me enfadé con Dios. Y bueno, como niño que era pasé de temer por mi alma a la negación más absoluta. Ahora lo pienso y me asombro ante la simplicidad perfecta de la mente de un niño. Lo que para un adulto puede ser una crisis de identidad o un trauma existencial, un crío lo resuelve en un momento. No me convenía creer en Dios así que simplemente dejé de hacerlo. Y no se vayan a pensar que lo que digo es una simplificación de un proceso lento de maduración... no, ni mucho menos. Fue un día en concreto a una hora determinada. Decidí que no me convenía creer en dios porque era como ponerse límites a uno mismo. Decidí que no podía yo tener la verdad absoluta habiendo por ahí tantas culturas y gentes que esgrimían verdades tan distintas e incluso algunas contradictorias entre sí. ¿Quién tiene más razón? ¿Quién posee la verdad?

Pero no se dejen engañar por tanta lógica, porque al final ese no es el punto. Todas esas argumentaciones eran puras excusas para razonar algo que no es racional, sino absolutamente visceral: ser cristiano es una mamada. Vamos, que no viene al caso.

Llegados a este punto sé lo que están pensando: “Cabron, eres ateo” “Bueno si, ¿Y qué?”

Y es que es cierto, hasta el momento nada de lo que he dicho tiene algo que ver con el tal Satanás.

Pero antes de hablar de satanismo, déjenme explicarles por qué soy anticristiano. De entrada voy a pedirles que no me confundan con un simple anarco punk anticlerical. El anticlericalismo que muchos confunden con anticristianismo para mí solo es una consecuencia de ser anticristiano. Yo obviamente no puedo estar de acuerdo con una institución que promueve una filosofía-religión aberrante a la cual detesto, y mucho menos debería tolerar que dicha institución parasitaria se lucre a mi costa. Pero ese no es el tema que estoy tratando aquí. El tema es: ¿por qué considero el cristianismo como una filosofía-religión aberrante a la cual detesto? Hay algo que pienso que la gente infravalora y algo que no se juzga con la suficiente contundencia. Algo que pasa desapercibido en esa despreocupación colectiva que parece decir: “hombre, yo no soy muy religioso pero... ¿qué mal puede hacer el cristianismo?”.

Esta cuestión revela una aparente insignificancia. Pues bien, es esta la mayor arma de la que se vale el cristianismo para pasar por inofensivo mientras al mismo tiempo hace todo su daño. Y es que señores, el cristianismo es cualquier cosa menos inocuo. ¿Cómo va a serlo una religión-filosofía cuyos valores se imponen en la conciencia social a través de los siglos y están más allá de toda duda? La moral dominante es puro cristianismo y está a salvo de toda cuestión.

La mayoría de las personas de una sociedad ya tienen inculcados sus conceptos de bien y mal. Están por encima de toda duda. La moral establecida está implícita en nuestra sociedad. Algo ya ha decidido por usted lo que es bueno y lo que es malo. El daño no está en que se impongan ciertos valores. La osadía está en pretender ser incuestionables, y sobretodo, en intentar valerse de otros instrumentos de poder, sociales y políticos, para proteger dicha moral. Ya que esta moral es su fuerza, mucho más fuerte que el propio dios. Si su moral se diluye, el cristianismo pierde su poder.

Digamos que soy anticristiano porque he sido educado en una sociedad con una creciente población agnóstica y atea, pero que aún sigue bajo el yugo de la moral cristiana.

Pero ¿qué pasa si tratamos de abstraernos del cristianismo? Olvidémonos de fundamentar una filosofía en la oposición a otra. La programación moral se da en todas las culturas, no solo en la cristiana. Es de suponer que en todas ellas existen individuos que son conscientes de toda imposición de valores. Individuos que son capaces de leer en el código de esta “matrix” y ver la intención detrás de cada valor, y de tomar la decisión voluntaria, no ya de creérselo o no (puesto que no es importante), sino de respetarlo... o no ¿Cuál es el denominador común a todos estos individuos? Hablemos de una especie de visión global, olvidemos la oposición intuitiva, la rebeldía sin fundamento, hablemos de un elemento que se eleva por encima de quienes defienden lo establecido y también por encima de quienes se rebelan contra lo establecido. Hablemos de aquellos que tienen la lucidez necesaria para estar siempre donde más les conviene.

Hablemos de Satanismo.

Una vez alguien preguntó: “Y ustedes desde cuando son satanistas?”. Normalmente uno se empieza a llamar satanista desde que sabe que existe algo llamado satanismo y que consiste en determinadas líneas de pensamiento con las que ya coincidía.

Pero creo que la pregunta era más bien: ¿por qué uno decide izar una bandera negra con una estrella y una cabra y decir a la gente, “mira, yo soy satanista”?

Pues está claro chinga, por dar la nota.

¿No es evidente? Porque si simplemente se tratara de filosofía, el satanismo no ha inventado nada nuevo. Cuando alguien dice que es satanista pretende llamar la atención, obviamente. Pero no me malinterpreten no quiero decir que sea el típico imbécil que no sabe como destacar y decide vestirse de negro e ir de malo por la vida. No. Yo reconozco que cuando digo que soy satanista pretendo llamar la atención, pero no (solamente) sobre mi persona. Pretendo llamar la atención sobre una alternativa de vida. Pretendo que la masa de personas programadas llegue a cuestionarse, aunque solo sea por un instante, si no existirán realmente otras opciones que a lo mejor podrían ser hasta válidas. Pretendo que se sorprendan cuando yo les digo que no tengo por qué creérmelo cuando dicen “esto está mal”, y que superada esta sorpresa inicial, alguno quizás a lo mejor pudiera llegar a cuestionarse a sí mismo: ¿y por qué pienso yo realmente que esto está mal?”. Porque ahí está la clave de todo el meollo. Cuestionarse las cosas.

¿Qué soy un rebelde?

Pues sí, qué chingados. Lo soy, aunque no lleve una cresta de colores. Al fin y al cabo Satán significa adversario. Tengan presente que cada satanista tiene un motivo personal para estar en eso del satanismo, y muy posiblemente la mayoría difieran entre sí. Pues bien, en primicia, este es el mío: uso el nombre de Satán como Adversario de la moral establecida. Le he declarado la guerra a los valores convencionales. Y aún hay más, no solo quiero hablar de moral, he roto con todas y cada una de las formas de pensamiento. Quiero que se den cuenta de que todas son igual de inválidas. De que todos ustedes tienen razón y de que todos están igual de equivocados. Y de que al final, nada de esto tiene la más mínima importancia.

Ni siquiera Satán.

Podría haberles descrito la filosofía satanista, haberles hablado de las 9 declaraciones satánicas de Anton La Vey, etc. Pero para eso ya tienen mil formas de obtener información. Y además, yo no soy un satanista muy ortodoxo.

Yo solo estoy aquí para ser un grano en el culo de sus mentes cuadriculadas.

006

Será mejor que un día de estos
aprontes tus manos...
Hubiera querido cual sano
humeante severo y sagrado
simbolo antorcha pasarte
de fuego enhiesto
al ocupar tu puesto
entre los humanos...
De antorchas, nada hermano...
Ni de banderas enhiestas:
solo brazas ardientes,
cruzadas hirientes...
de tan veraces y ciertas:
la mayoria....en vano...
Pero si tus dedos aferran el fuego
cual se aferra una herencia de sombras
Si pronuncias aquello que nombran
las tinieblas a ras de los suelos...
Dejaras en mi pecho una historia
en la historia, un pequeño recuerdo,
en el recuerdo , una serie de pechos
quebrantados por tu memoria....


005

Noche lúgubre de niebla espesa,
No veo las estrellas en su tenue manto,
Silencio que asusta mi respiración inexistente
Ya que el corazón no late

Piel blanca como los copos de nieve,
Cabello liso azabache,
Cuerpo rígido cadáver,
Vestido negro mortaja,
Ojos tizón cual abismo,
Aquellos que vieron el miedo,
Mirada que hiela tu alma

Mármol frío sobre tierra,
Nicho oscuro mi lapida,
Esa es mi amante blanca

Vagando por un camino inexistente
Que contacta dos mundos
El de los que sienten miedo,
Y los que una vez sintieron

Ellos los depredadores de la noche,
Robadores de sueños,
Trotamundos incesantes bajo luna,
Que sacian su muerte con la tuya.

004

El auto parió un infinito
de esos que pasan desapercibidos
el auto si, dos puertas
una para mi, otra para ella...
Un techo para ocultarnos del cielo
un par de cristales para que el mar
lo viera
y un motor para llevarnos lejos...
Debimos ir mas lejos.
Debimos ir hacia el mar...
¡Mala elección...las rutas
siempre tienen fin!
Pero hubo una noche
en que un auto parió
lo inmnenso...
en el silencio
de un cortejo de edificios
en el buitre
del tiempo...
Y hoy lo imagino
(hay cosas que no se recuerdan)
y me averguenzo....


003

Turbina de bobos...
disparan aviones molotov
hacia adelante
incendiando futuros...
Hélices mareadas
de tanto motor
que apenas caben
en mi frente y mi sudor
Ventana abierta...
se cuela la niebla
Nunca vi un día tan blanco
nunca vi que una nube
tuviera antojo de suelos
ni imagine que curiosa
se asomara a mis cuatro universos
Aca estoy, en medio de todo
de todo ello
rodilla en mano
no espero nada
no espero algo
¡Cuan blanca ,blanca eres
cual frío surces en mi piel..!
¡Vete humedad cruel
pues me la recuerdas...!
Y hay vidas
en las que el olvido
es aire y agua
y comida y mierda...
Lo odias
porque te permite
vivir para odiarlo...

poesia 002

Escupir es un arte
vomitar una ciencia
defecar la politica
correcta...

Eyacular es vano,
los orgasmos son tontos,
perpetuarnos inutil
y morboso...

Cierra la boca,
ya castra los labios,
inunda ya esos dientes,
de mierda ya malformada...
Ya ahora, mira ya el suelo
y olvida ya a la suerte.

El mundo se quema
La vida agoniza
Es mala mi suerte
Al caer en esta misera vida.

poesia 001

Daria si no fuera
porque me sangran los ojos
si por las uñas gastadas
no fuera
si por los nudillos gastados
no fuera
si por las horas gastadas
no fuera
¡oh cuanta, gracia daria!
El ver cientificos, poetas,
gritones,
disparos, booooms,
todos chocando contra el mismo muro
ni siquiera a cada rato:
sin siquiera lapsos
permanente...
Daría gracia...
Creo que en el fondo da
gracia...

¡Gracias!


Un sueño dentro de un Sueño

¡Recibe en la frente este beso!
y, por librarme de un peso
antes de partir, confieso
que acertaste si creías
que han sido un sueño mis dias;
¿pero es acaso menos grave
que la esperanza se acabe
de noche o a pleno sol,
con o sin una visión?
hasta nuestro último empeño
es solo un sueño de un sueño.

Me encuentro en la costa fría
que agita la mar bravía,
oprimiendo entre mis manos,
como arena, oro en granos.
¡que pocos son! y allí mismo,
de mis dedos al abismo
se desliza mi tesoro
mientras lloro, ¡mientras lloro!,
¿Evitaré ¡Oh Dios! su suerte
oprimiendolos más fuerte?
¿Del vacío despiadado
ni uno solo habré salvado?
¿Cuanto hay de grande o de pequeño?
¿Es solo un sueño dentro de un sueño?

Solo

SOLO

Desde mi hora mas tierna no he sido
como otros fueron, no he percibido
como otros vieron, no pude extraer
del mismo arroyo mi placer,
ni de la misma fuente ha brotado
mi desconsuelo; no he logrado
hacer vibrar mi corazón al mismo tono
y, si algo he amado, lo he amado solo.

Entonces, en mi infancia, en el albor
de una vida tormentosa, del crisol
del bien y el mal, de su raiz misma
surgió el misterio que aún me abisma:
desde el venero o el vado,
desde el rojo acantilado,
desde el sol que me envolvía
en otoño con su pátina bruñida,
desde el rayo electrizante
que me rozó, seco y rasante,
desde el trueno y la tormenta,
y la nube cenicienta
que, en el cielo transparente,
formó un demonio en mi mente.

Las siete personalidades

     Durante una noche, en el momento más silencioso de la misma, estando yo acostado y en duermevela, mis siete personalidades sentáronse en rueda para hablar en susurros, en los siguientes términos:

     PRIMERA PERSONALIDAD.- Aquí en este demente, he vivido durante todos estos años, sin hacer otra cosa que repetir sus penas durante el día y reavivar su aflición, durante la noche. No puedo sufrir más mi sino, y me sublevo.

     SEGUNDA PERSONALIDAD.- Hermana, tu sino es mejor que el mío, pues me atañe ser la personalidad alegre de este demente. Rio cuando se siente alegre y canto en sus horas de felicidad, y con pies alados bailo sus más joviales pensamientos. Yo soy quien se subleva contra tan extenuante ser.

     TERCERA PERSONALIDAD.- ¿Y que pensáis de mi, la personalidad aguijoneada por el amor, la forma ardiente de salvaje pasión y caprichosos deseos? Es la personalidad enferma de amor la que debe sublevarse contra este demente.

     CUARTA PERSONALIDAD.- Yo soy la más infortunada de todas vosotras, pues solamente me tocó el odio y los deseos destructivos. Yo, la personalidad tormentosa, la que nació en las sombrías cavernas del Averno, soy la que tiene más opción a sublevarse por servir a este demente.

     QUINTA PERSONALIDAD.- No; soy yo, la personalidad pensante, la personalidad de la imaginación, la que sufre hambre y sed, la condenada a vagar sin reposo en busca de lo ignorado y de lo increado..., soy yo, y no vosotras, quien tiene más derecho a sublevarse.

     SEXTA PERSONALIDAD.- Y yo, la personalidad que trabaja, la agobiada trabajadora que con resignadas manos y mirada codiciosa va esculpiendo los días en representaciones y va dando a las nociones sin forma, perfiles nuevos y eternos... Soy yo, la aislada, la que más razones tiene para sublevarse contra este inquieto demente.

     SÉPTIMA PERSONALIDAD.- ¡Que raro que todas vosotras os sublevéis contra este hombre por gozar cada una de vosotras una comisión ordenada de antemano! ¡Ah! ¡Cómo desearía ser una de vosotras, una personalidad con un propósito y un sino definido! Pero no; no cuento con un proposito definido: soy la personalidad que no hace nada; la que se asienta en el silencioso y vacío espacio que no es espacio y en la época que no es época, mientras vosotras os anheláis recreándose en la vida. Referidme, hermanas, ¿quien debe revelarse: vosotras, o yo?

     Al acabar de hablar la Séptima personalidad, las otras seis la miraron con sentimiento, pero no adujeron nada más; y al paso de la noche y hacerse más profunda, una tras otra se fueron a descansar, llenas de una nueva y feliz resignación.

     Sólo la Séptima personalidad se mantuvo despierta, mirando y observando a la Nada, que está al final de todas las cosas.